domingo 6 de febrero de 2011

Mi huesera (poemario)


POEMARIO

1

Nacer o no nacer,
ese no es mi dilema,
porque dependo de terceros.
Que la suerte me acompañe.

Desde acá no los persuadiré
porque no escuchan a nadie
y publicidad fundamentalista los alienta
a que me ejecuten de inmediato
y preservar así
los sagrados derechos de la mujer.

2

Muchísimos me solicitan y me añoran,
me piensan y me tocan sensualmente.
No obstante cuando estoy vacía,
soy un matorral vil, a la expectativa.

La mocedad bailotea alrededor mío con bríos,
los crecidos me extinguen con sus adulaciones.
Soy el mariscal de campo de las jaranas.
Cuando falto, la ira preside el acto.

3

No sé que tanto elucubrar
con el tanto dinero de mi papá.
En la televisión juego a ser rebelde:
me río de la incoherencia humana
con mi pelo endosatario y malmandado.
Me convertí en un artista de repente.

No ridiculizó a los pudientes,
a los hambrientos no los filmo.
El libreto es rígido en la improvisación.
Poseo un espíritu alborotado y refractario
que no le desinflará el neumático al sultán.

4

Acurrucado en un nogal
y desgarrado de su parentela,
sobrevive este capullo de pasto
rodeado de veredas de púas.

Parece un forajido que se resiste a fenecer
debajo de una aplanadora vanguardista.

Digno paladín en este sunami de cemento.

Del nogal eremita cayó una lágrima litúrgica
sobre esa altar llamado de sopetón
área verde comunal, zona de aire.

5

Por necedad o ignorancia
prostituyen el lenguaje con vocablos bárbaros,
como política educacional y didáctica.
Con neologismos y garabatos expresan
su amor, su rabia y su férrea rusticidad.
Con la cabezota no hilan un pensamiento
y tarzán ya es mostrado como un cervantes.
Esta torre de babel nivela hacia abajo.

Sin garabatos se queda mudo,
sin lenguaje, sin vocablos.
El improperio es su verbo, adjetivo, muleta,
ungüento, sustantivo, sinónimo y todo lo demás.
La vulgaridad es su academia,
la chabacanería su vitamina.
El diccionario es lucifer,
el preciosismo lujuria.

6

Es un pianista vertiginoso,
amante de la historia de la música,
de ensayar desmedidamente.

Cuando toca las teclas precisas,
las anotadas en la partitura,
a veces algo chúcaras,
todo es más enlaminado.

7

Comprar un número de lotería
es prenderle una vela a este perro mundo,
a los ídolos que lo comandan.
Es pensar en pequeño, caer bajo.
El que se arrodilló frente al vicio
con las manos abiertas ya es un hombre muerto,
un cadáver que espera su cínico velorio.

8

La fe se divorció de la razón
y el hombre es ahora libre y posmoderno.
la razón arrastró al ser humano
por los recovecos del oro de los tontos,
rescatándolo de cadenas que no tenía,
ofreciendo una paz bañada en sangre.

Y sólo estamos a mitad de camino
y ya la diosa razón nos lisia
con la desesperanza, el nihilismo y la sandez dura.

La fe se divorció de la razón
y el hombre quedó encarcelado a deseos torcidos
en el arenal de las miserias.
La ansiedad señorea.

9

¿Cómo corroboran ese llamado de Dios al sacerdocio?
¿quién discierne?
¿quién hace el control de calidad?
¿quién supervisa los frutos de cada sotana?
¿todos egresan de los seminarios como si nada?
¿qué siquiatra examina a los presbíteros?
¿cada cuánto tiempo un médico les examina el ano?
¿por qué hay tanto homosexual exitoso y ascendido?

10

En la universidad conocí
a los ateos más radicalizados e infames,
a homosexuales absolutistas y evangelistas,
a religiosos que se encuevan en su credo,
a fascistas algo camuflados y odiosos,
a fanáticos peligrosos de toda ideología existente,
a las mentes torcidas más brillantes,
a los progresistas más integristas e intolerantes,
a los lameculos de las clases dominantes.

La universidad es el monasterio del ego,
una pasarela interminable de teorías,
conjeturas, revelaciones del capricho y diarreas.
las idioteces distinguidas nacen el campus,
los despelotes innecesarios, las comedias de los burros.


Detrás de una cerveza son fanfarrones consumados
y la humildad escasea como el oro.

Algunos al terminar la universidad
son capaces de distinguir entre el bien y el mal,
e hilan una idea completa sin que se les bloquee el seso.

¿Quién egresa sano de este quirófano?

11

Desde un ajarafe acicalado de ángeles
denuncia con su dedo el pecado de los demás.
No se le escapa ni la cojera de una hormiga.
Su puntería es estridente e imponente.

No se aparta de los binoculares espaciales
y es un francotirador a la hora de disparar.
No le da un respiro de paz a las tinieblas.
Prefiere chiflarse por el desamor que parar.

12

El varón cuida cada vez más su cuerpo,
lo cuida tanto,
que ya es motivo de susto.
Van a superar a las damas vanidosas
en el cuidado de la apariencia personal.
El travesti pierde terreno,
los cosmetólogos se acalambran
y el rimel es de machos.

13

Al fin me separé de mi mujer,
envié al averno cualquier tufillo a sacramento.
Soy un ave que reestrena sus aletas.
Los feligreses sensuales me confinaron.

Poseo lo mismo, con dos hijo más.
Me requieren con vigor desde dos casas.
La segunda señora no es tan distinta a la primera.

El cambio de esposa fue entretenido al principio,
La primera esposa fue entretenida al principio.
El divorcio es un fogonazo en el empeine,
un poema maldito, un antojo caro y lioso.

Pago el doble y el cachondeo se serenó.
Con un divorcio más y me procesan
por giro doloso de cheques.

14

El periodismo de investigación
los obligó a ser medianamente sinceros;
internet los obligó a podar el secretismo extremo;
la presión los obligó a condenar a Maciel;
el coito masificado los obligó a no idolatrar el celibato;
la luz de los mundanos los obligó a no mentir esta vez;
la Reforma los obligó a intentar parar la pudrición;
el editor los obligó a replegarse.

15

¿Por qué es tan peliagudo ser una novia,
de vestido blanco o amarillo,
con una dama de honor y un tocado,
si malcarada no soy?

¿El altar es una cuartana en los varones
y la sortija un bulldog airado?

Marcho con mi padrino de la mano
cuando el insomnio es la alfombra.

Fui una mozuela regodeona, una mediatriz.
Me amarro a la barbacana por si algo cae,
un pajarón que me vea
como el último plato de la mesa.

16

El modelo es un rectángulo,
una jaula espaciosa
en la cual nos movemos libremente
y nos desarrollamos con cierto desembarazo.

Como todo ser domesticado
doy gracias a Dios por esa jaula
que es mi hogar, mi rubí.
El cielo raso es mi último horizonte.

17

Triturar la religiosidad instalada,
el reglamento interno de la parroquia,
el colosalísimo empalago dominical,
y el torrente de mañas, rarezas y costumbres
es más complicado
que la purificación de un homosexualismo riguroso.
Cuando la matriz de un párroco se cierra
sólo engendra hijos machíos
y solemnidades diversas y empavesadas.

18

El pudor se fue de paseo esposado
y hace años que no se arrima al timbre.
En la pantalla lo patean y lo denostan.
El antivalor es el ídolo más amado.

Sonrojarse es un fustazo a la modernidad,
hoy el recato es una perra mal parida.
El órgano reproductor es una pistola automática,
el glúteo es la remuneración de la calentura.

19

La selva amazónica se empequeñece,
la piscina del depredador se rebalsa de dinero.
El billete verde extermina al pulmón verde.
El globo se va a un respirador artificial.

20

El predicador me sugirió paciencia,
los otros muertos de hambre una balacera.
Lo saquean todo, hasta el último gramo.
El exterior calla, mi interior estalla.

Si le disparo al invasor soy vil,
si el me metralla es porque soy vil,
si consiento que depreden todo soy vil,
si actúo como un palitroque soy vil.

21

El del europeo es un bolsillo colmado
y un alma secularizada o vacía.
El del latinoamericano es un bolsillo vacío
y un alma pagana o vacía.

Al africano le rapiñaron su bolsillo
y posee un alma totalmente hambrienta.
El oriental casi nunca administra su bolsillo
y se sobrecoge callado con la hambruna de su alma.

22

Al fin poseo ese automóvil,
o ¿el vehículo me poseyó desde antes
que lo viera en la vitrina?

El amo no soy yo, no es el hombre.

Yo le injerté un espíritu y le amé
hasta reunir el crédito y comprarlo.

¿Es correcto que no me sienta un patizambo
al libar de nuevo la vitrina por otros carros
porque el mío ha envejecido un poco?

23

La bayadera le fue infiel a su prometido
y la chalupa se perforó por todos lados.
La emisión televisiva ya no es igual,
el director se flagela la chasquilla,
el hociconeo farandulero se rebalsa,
algunos familiares se agravian,
la enamorada ya no departe ni con su gato,
las bailarinas acusan el deslustre,
todos ponen cara de choqueados
cuando en el set se encienden las luces.

24

Te creo y no te creo,
no te creo nada.
Tú no crees en nada,
no te creo,
y tú tampoco no te crees.
Tú crees que no crees,
eso es lo que tú ardorosamente crees;
y esto que tú crees,
es una tenaz y roqueña creencia.

25

Mira el reloj por la impuntualidad,
por el almuerzo que dura poco,
durante el transcurso de la tarde
porque desea irse, pirárselas.

Su saboneta es su cuate,
el histrión que le dona alegrías
cuando queda poco,
el mayoral que gestiona sus inhalaciones,
el infame que lo mandonea
y que lo suelta un rato cuando es hora
de ir a dormir.

26

En Su Nombre habita toda mediación.
Padeceré por Su Nombre.
Alabaré Su Nombre.
En Su Nombre hay salvación y bendición plenas.
Predicaré en Su Nombre.
En Su Nombre levantaré capillas y comedores.
A Su Nombre sean toda la gloria, velas y plegarias.
No hay otro Nombre dado a los hombres y mujeres.
Su Nombre es único y suficiente.

27

Examino el contexto del versículo bíblico,
el perfil mental del autor sagrado,
el informe de los meteorólogos,
la agitación social de aquella época,
la influencia de familiares y amigos,
la política comunicacional del imperio,
los vaivenes de la antiquísima erudición
y todo aquello que me sea provechoso
y que le de un aplauso cerrado
a la Tradición y a las burradas del Magisterio.

El versículo bíblico tal y como está
es claro como una suma en prekinder
mas me complica demasiado:
me derriba el misal, el entrepaño,
el encementado y las epifanías habilitadas.

28

La historia se ha sentado
sobre un segundón como yo.
Las condecoraciones se me arrancan
y me comporto igual con todos,
no relegando ninguna senda o ideal,
a ningún canalla o genial.

Mi respaldo y brazos extendidos
han entretejido a un mundo entero
con un tiento y mudez inmejorables.
En algunas peroratas y meollos
he sido tan inapreciable como el expositor.
Los traseros de billones han sido mi mentor.

29

El plantel de este programa de televisión
se escoge con una lupa y una botella de ron.
Hablan de todo y no transmiten nada,
es que el ocio morboso es el emblema de la multitud.
Como son certeros en masturbar la mente
de la teleaudiencia el éxito está garantizado.
¿Y qué sería del alma azabache sin los culebrones?
La que no se comporta como una fulana es vomitada.

30

El papá lo insulta porque se orina;
por el susto, se orina otra vez.
Cierra sus ojos en una tómbola;
su cama es su karma, un péndulo.

Le cuelgan las sábanas y se humilla,
las mañanas son una cara que varía.
Con las noches sus sonrisas declinan,
levantarse en seco es una maravilla.

31

Concluyó el partido de fútbol.
Por los daños materiales, arrestados, insultos,
robos y desórdenes, deduzco que ganamos,
empatamos o perdimos.
Es lo mismo, da lo mismo.
Un perro con un ojo menos, vidrios rotos,
semáforos doblados, murallas rayadas, plantas pisoteadas
y podadas, varios sangrando o moreteados,
vecinos y policías hastiados.
El desquiciado, que creció en un albañal,
cree que la camiseta del club es un nido de ratas,
un escenario en el cual lo expelerá todo.
El nombre del entrenador o los resultados no varían
el comportamiento, el estado mental de los cuadrúmanos.

32

La propiedad privada no es un robo.
Si los ciudadanos pretenden ser los propietarios
de todos los recursos naturales estratégicos del país,
como la minería, en ese preciso momento se convierten
en unos ladrones sin patria y sin credo.
Ese campesino mal pagado es de mi propiedad.
Yo me enriquezco porque él se rompe el lomo
con el impío anhelo de poseer un salario
que no lo mate ni de hambre ni de miedo.
Cumplió treinta años laborando sumisamente
y su pensión es una novela de terror
que se acerca a la imprenta socarrona.

33

Si se define como católico
a aquel individuo que se ha bautizado,
el catolicismo es una religión numerosa.
Si se define seriamente como católico a aquel
que va al templo todos los domingos,
que se confiesa una vez al año
y que hace penitencia con sinceridad
aceptando realmente las doctrinas del Vaticano,
entonces el catolicismo no existe.

34

La banca de la plaza
se deteriora por los años,
no por los acontecimientos terrosos o grasientos.
Espectador cumplidor de los disímiles cachondeos,
de los intrigantes, de los zangones.

La banca es un residente arrinconado,
el pelo del rabo de un ratón,
un atalaya ermitaño y estoico:
el ventarrón helado no lo corre un centímetro.
La banca que me vio gatear permanecerá.
Yo me iré.

35

Yo soy un predestinado.
En una sabia actitud Dios me eligió
para salvarme y compartir su eterna gloria conmigo.
Los otros, los muchos, tuvieron tan mala suerte
que el Salvador los pasó de largo
y no los consideró en ningún plan.
Los condenados desde antes de la fundación del mundo
lamentarán su infortunio quemándose en las llamas eternas.
Nacieron achicharrados.

36

La veneraba
y se reía al verme.
Iba tras ella y me eludía.
Los flirteos no eran recíprocos.
Cuando venía a mí
me complicaba entero.
La enviaba a un punto específico
con el borde interno
y me contravenía
sin salvedades.

37

El papa Juan XXIII firmó la “Crimine Solicitacionis”
con el propósito de cobijar apostólicamente
a los sacerdotes pedófilos y a los degenerados en general
de los periodistas insidiosos y de los jueces
que luchan infatigablemente por destripar al Vaticano
obligándolo a pagar tormentosas indemnizaciones
por las violaciones a los menores de edad y otros coqueteos.
El prestigio de la defenestrada Madre Iglesia
está sobre todos desliz o resbalón clerical.
Los obispos del orbe claman a María
para que los abusos a los inocentes no sean denunciados
con bombos y platillos en los tribunales civiles.
Ningún secretillo se fugará del confesionario,
sería el caos eclesiástico, la quiebra global.

38

El gobierno títere oprime, la policía reprime,
el pueblo se deprime, la angustia exprime.

Soy un país tan mísero
como pudiente es la nación que es mi amo.
Con cargueros me sustraen todo,
por mi sobrevivencia no reclamo.

Resido en la orilla casi cayéndome
y mi patrón en el rutilante epicentro.
En la periferia cada podrición
es una gota de esas precipitaciones que no cesan.
En la médula de la prosperidad abundan
la paz, el patriotismo, la seguridad
y las vacaciones a otros continentes.

39

Con el celular que le asignó el ministerio de la vivienda
llama a sus emparentados, amigos y conocidos,
aprovechando al máximo las horas que le asignaron
por mes, por ser del escalafón profesional.
Como sufre de cierta ansiedad
necesita mantenerse comunicada todo el día.
En algunas ocasiones las llamadas laborales
interrumpen con agresividad el inacabable contacto
con su numerosa y parlanchina familia.
Sin el celular es una zombie amargada.
El Estado cancela el total de su cuenta
y ella se enfada por los pocos minutos de su plan,
que entorpece su servicio a la nación.

40

Le han divisado muchas pupilas,
ha empleado a miles de administrativos.
Es el escudo de armas de la oficina estatal,
es nuestro procónsul en todo lugar.

Es un círculo entintado que da prosopopeya.
Cuando cae vehemente sobre el documento
lanza un suspiro de alivio y aquiescencia.
Sin el timbre estos papeles son unos expatriados.

41

El despotismo sublime de la razón,
la intransigencia insuperable de los progresistas,
el absolutismo del humanismo laico,
los berenjenales de la incoherencia anunciada,
los orinales del deseo.

42

Dios, en una actitud malévola
creó todas las condiciones para que Adán pecara.
El diablo y Eva participaron del complot.
Dios, que tenía todo fríamente calculado
se aburrió de la santidad de Adán
y le puso una trampa tan perfecta
que el primer hombre simplemente no la resistió,
no supo escoger el camino correcto bajo presión,
en esa gran confabulación sobrenatural en marcha.
Adán, usando su libre albedrío traspuso la pasarela
que lo condujo a unas tinieblas que no conocía
y el Creador es el único culpable.
El libre albedrío es la evidencia tangible
de la naturaleza humana que se estropeó
en el huerto y del desastre actual.

43

Gastan millones de dólares,
marchan miles y miles de personas,
por salvar al osezno.
A las millones de criaturas condenadas
dentro del vientre de las mujeres
las dejan morir como a perros con lepra.
Es que el homicidio de éste no nacido
es un acto humano que nace
del solemne respeto a los derechos humanos.

44

Mediante el hambre sobreabundante
se rebelaron ante el hierático Luis XVI.
Drogadictos, se opusieron a Vietnam, al Pentágono
y sus facinerosos, cantando rock en esa observancia hippie.
Las penurias en el sitio adecuado
sacuden los cimientos de la historia.
El aplastado, en su hora más santa,
desborda todos sus ríos, la cordura,
y hasta el mismo se asusta, se aleona.
Los circunspectos son doctores sacramentados
y un pueblo con la barriga repleta no se altera
ni con la muerte de un reo liberiano.
Las interpretaciones corpulentas y eminentes comienzan
con tripas bullangueras y alucinadas.

45

Para cantar o dirigir en este templo
pertenecerás a la mafia del pastor o a su familia.
El talento divino no vale nada,
la predisposición no sirve,
las oportunidades a otros no existen.
Los que se sientan en la primera banca mandan.

46

Estábamos en una playa de nudistas
alabando la naturalidad y la naturaleza
y un par de voyeristas o desviados
no despegaban su lasciva vista
de los hombres, mujeres y niños,
todos totalmente desnudos.
¿Con qué medidas neutralizaremos
estas corruptas miradas?

47

Al vicioso empedernido de Sigmund Freud
el psicoanálisis no le sirvió absolutamente de nada.
A este siquiatra lo envenenó el tabaquismo,
sus cigarros grandes y temerarios.
Como ejemplo para la juventud es un paria.
La nicotina lo puso de rodillas hasta el cáncer mismo
y ninguna de sus terapias o buenos consejos
lo pudo librar de sus miserables hábitos.
Se dice que con el consumo de cocaína funcionaba mejor,
mas nadie sabe con precisión cuan drogadicto era.
Millones de hombres decentes abandonaron
el denigrante cigarrillo, mas éste esclavo de sus bajos deseos no.
Freud sin el tabaco era un discapacitado,
no laboraba con normalidad.
Se transformó en el campeón de los hombres sin voluntad,
de los espíritus indigentes, y su obra fue una parodia
de una precaria reputación.

48

Muchos esperan a que el supermercado
abra sus puertas, con un comezón en la mano.
Es la rectoría de los apetitos.
Con la variedad me mareo
así que es el publicista vivaz
quien llena mi carro y me conduce.
No todo lo que compro es necesario
y con mi impulso consumista improviso.
Como en la catedral, aquí me relajo
y adquiero lo que supongo que es útil,
con un interminable redoble de los cajeros.

49

El promovido aborto en esta ciudad es legal,
una victoria de los monjes del secularismo.

¿Y si la mujer
sólo desea torturar al bebé
que porta en su vientre,
sin ultimarlo,
el progresista apoyará la moción
con vehemencia?

50

Se mató lanzándose en un automóvil prestado
desde un peñón de más de noventa metros, al cemento,
con el cinturón de seguridad puesto.
El oneroso carro del año,
que quedó pulverizado e irreconocible,
aún no terminaba de pagarse y portaba consigo
microscopios y elementos bioquímicos de alto valor,
de propiedad de terceros, que también fueron aniquilados.
Lamentablemente no existía ningún seguro comprometido.
No se disponen de recursos que costeen un funeral.
La abnegada esposa, endeudada hasta el cogote
en las multitiendas y en los supermercados,
con sus ágiles tarjetas de crédito,
quedó en el desamparo y con varios meses impagos
en el arriendo de lujosa vivienda en que residía
con su amado esposo e hijos.
Con el suicida volador la botillería perdió un cliente fiel
y locales comerciales, socios, parientes, hermanos en la fe,
colegas, amigos, vecinos y peregrinos se quedaron
con deudas incobrables, algunas de gruesos montos.
Con cierto pundonor, este burgués maltrecho y nocturnal
prefirió partir al más allá que ser condenado a un siglo
de prisión por delitos económicos.
Las apariencias engañan, te seducen.

51

Los desesperados recurren a Dios
por el tiempo que sea estrictamente necesario.
Los sacerdotes recurren a Dios
porque es un componente irrefragable del oficio.
El rebaño recurre con sumisión a Dios
pensando que es una apoteca express, un padrino.

52

Bien distante de la nueva alianza

esperé la vida entera

y la dicha genuina nunca tocó mi puerta.

Sólo vi unas migajas endurecidas

de otros.

Quise una existencia luminosa en mi mazmorra.

Lo que supuse que era felicidad

me llegó por goteo.

El desconsuelo vino en tifones envolventes.

Uno se miente hasta que la bolsa se revienta.

53

Soy un cadáver

en un pantano que no descifro,

en un cementerio que no es el mío

y que me cubre con su capa

atándome al tobillo.

Resucito a ratos,

cuando los días son muy calurosos.

Vivo sin mí, en mí.

54

Todos los humanos pecamos,

María no, porque es una diosa.

Los cristianos nos arrepentimos,

ella no, porque es una diosa.

La mujer casada intima con su marido, ella no.

Nadie ha partido al cielo, ella sí.

María no es la madre de la divinidad de Jesús.

El único ser perfecto es Jesús.

María murió como todos los pecadores.

Cristo Jesús, el único y suficiente mediador,

se ofreció a sí mismo al Padre.

55

La misa es un sacrificio incruento en el altar,

en el que asesinan a Jesús.

Cada misa es un nuevo sacrificio de la cruz.

Los purgantes también se beneficiarían

y el enfado del Padre permanece intacto.

“No hay más ofrenda por el pecado”.

La muerte de Cristo es una, única y suficiente.

La obra de Cristo en la cruz fue completa.

Con su sangre derramada esa vez basta y sobra

y no requiere de complementos o aditivos.

Jesús quiere que le recuerden y que le adoren

en todo el planeta, no que lo ejecuten cada día.

“Consumado es”.

La sangre preciosa fue derramada en la cruz.

Cristo está corporalmente a la diestra del Padre.

Todo convertido a Cristo es un pío sacerdote.

El que resucitó y vive por los siglos de los siglos

ya no puede ser sacrificado, inmolado.

Es Cristo quien se presentó al Padre, una vez.

56

En la santa cena

el pan y el vino

siempre son pan y vino.

Nadie come carne humana,

nadie bebe sangre humana.

El lenguaje figurado era común en Jesús,

que se comunicaba con alegorías.

No hay vaciedad en un símbolo divino.

Dios es espíritu, y le adoramos espiritualmente.

El pan y el vino son un testimonio, una advertencia.

Jesús es el pan de vida.

57

Sólo María merece hiperdulía,

sólo María.

El más alto grado de veneración

lo recepciona María, sólo María.

Por eso los rezos, cantos, bailes y poemas a María,

son los más populares y numerosos,

y a veces ni Cristo la supera en la recepción

de adulaciones y alabanzas y rezos.

La línea que dividiría

la hiperdulía de la idolatría

nunca existió,

y menos en el potente paganismo mariano cotidiano.

La hiperdulía intenta camuflar la superchería.

58

La tradición apostólica es divina,

no falla jamás.

La tradición eclesiástica es humana,

a veces atina.

El Nuevo Testamento es el único nuevo pacto

y el único edén del pecador.

La tradición eclesiástica es tierra flexible.

59

La redención en sí es un regalo, propiedad firme,

en el cual el mérito no participa.

Todos mis pecados los pagué en la cruz.

La innovación del purgatorio es infértil.

No todos los salvados ocuparán el mismo sitio

en el santo cielo, mas el cielo es gratis,

por la fe en Jesucristo, por su sangre.

Las buenas obras no generan la vida eterna,

y sí son un elemento vital en cada cristiano.

Que el Padre me sorprenda convertido a Cristo,

clamando por la llenura del Espíritu Santo.

Las indulgencias y el purgatorio son una burrada.

Sólo Cristo es el purificador de los pecados.

El que no desestima la Tradición, de la gracia cae.

El mérito humano es hojarasca y nada más.

Los gálatas pretendían que la circuncisión

fuese una fracción de la justificación;

el papado pretende lo mismo con el bautismo infantil.

La gracia es gratis y nadie la merece,

la salvación es gratis y nadie la merece.

Todo pecado se confiesa directamente a Dios Padre,

a través de Jesucristo,

en el ministerio de Dios Espíritu Santo.

60

Si no existiera en mi mente el purgatorio

mi salvación estaría atestada de dudas.

Fallecer sin la gracia santificante es un caos.

Ni el obispo sabe lo que ocurrirá

efectuado su último suspiro terrenal.

Un pecado mortal sabrosón antes de expirar

es la peor de todas las tragedias,

es el colmo de la mala suerte.

Esa estadía en un purgatorio que no figura

en la Escritura, es un misterio ardiente.

¿Cómo y cuánto se sufre allí?

¿Hay horas de descanso o el tormento es inagotable?

¿Cómo saber quien egresó del purgatorio

para no hacer mas gestiones por él?

¿Un rezo ganoso cuántos días descuenta?

¿Y si usando el tesoro de la iglesia con eficacia

vacían una vez por semana el purgatorio?

¿Y si el Romano Pontífice tapiza a vivos y a muertos

con indulgencias plenarias a raudales?

61

Morir en estado de gracia,

convertido a Jesucristo,

santificado por el Espíritu Santo,

realizando buenas obras.

Morir en estado de gracia,

predicando de Jesucristo,

escudriñando la Sagrada Escritura,

invocando al Padre por medio del Hijo.

Morir en estado de gracia,

pulverizando el paganismo,

apartándome de la religiosidad barata,

cantándole sólo a Jesucristo.

62

Mi deuda eterna, mis bretes temporales,

fueron pagados totalmente en la cruz.

La sangre preciosa fue mi sacramento,

mi acto de penitencia, mi indulgencia plenaria y todo.

Su sangre derramada es más que suficiente.

63

No asistir a la misa es un crimen espiritual,

es una afrenta a la casa del Padre.

El católico conscientemente se desmarca

de la liturgia, de la Eucaristía.

El bautizado deliberada y descaradamente

no asiste a la misa, a no ser que lo obliguen.

El pecado mortal te encadena al azufre.

El porcentaje de fidelidad o asistencia a la misa

es ínfimo, invisible, irrisorio.

64

El pecado mortal que danza

libremente en mi alma me angustia;

lloro a mares por mi transgresión

acompañado de una crisis de pánico.

Mi despertar es un sobresalto incesante.

He confesado trescientas quince veces

mi apetitivo pecado fatal.

Un absolución continua es mi esperanza.

65

Sin absolución no hay comunión,

sin reconciliación con la Iglesia no hay absolución,

sin contrición no hay reconciliación,

sin confesión al cura no hay contrición.

Sólo en Cristo hay salvación y perdón.

66

El pecado mortal asesina tu alma,

liquida tu ser,

es caer de un vigésimo piso sin zapatos.

La gracia santificante se hace polvo,

quedas desjustificado,

expulsado del juego glorioso.

La Penitencia es el quirófano,

la puerta de escape, el paracaídas.

Si no bajas al sepulcro rejustificado

dormirás un fogón.

Mira al sacramento.

67

El sacramental es un sacramento

de bajo perfil, una imitación mala,

un vehículo de segunda categoría.

No posee gracia, mas fortalece

la fe en María del zorzal bautizado,

como el repicar seguido y vigoroso

de esas campanas bendecidas por el obispo.

El sacramental te protegería a veces de Satán.

El cristianismo del evangelio puro

es una relación íntima

entre el redimido y Dios Padre,

a través de Dios Hijo,

en el ministerio de Dios Espíritu Santo.

68

Si te desvinculas con alegría y vehemencia

de la iglesia católica

y te hundes en Cristo Jesús,

eres salvo.

Si te divorcias de la Tradición con frenesí

y te concentras sólo en el Salvador

tu alma te lo agradecerá

por toda una eternidad.

La gracia es directa, gratis y vertiginosa,

en todo aquel que invocare Su nombre.

69

Con la conversión a Cristo

la plena salvación se recibe de inmediato.

La santificación es un sendero

que inicia el cristiano ya salvado.

Los sacramentos no son necesarios.

El católico siempre se está salvando,

como parte de un proceso que nunca termina.

Sólo la muerte les aclara la terrorífica realidad.

70

Las buenas obras no son un elemento de la salvación,

son un componente de la conducta del salvado.

Por la fe en Cristo Jesús me arrodillo delante del Padre,

me arrepiento de mis pecados y me redimo, sin más,

aceptando en mi corazón a Cristo como Señor y Salvador.

La fe es contada por justicia.

Una fe sin obras no es fidedigna.

71

Como una propuesta tentadora de María,

son tres sacramentos en un día,

una vez acabado el fogoso catecumenado.

Bautismo, Eucaristía y Confirmación,

tres gemas de un solo manotazo,

ahorrativo y eficaz.

Le obsequian a la iniciación cristiana

una luminosidad que intimida a las tinieblas.

Son tres por uno,

como en los mesones de comida rápida.

72

La gracia santificante va y viene,

es veleidosa, juguetona.

La extravío cada dos días,

cada semana, a la primera oportunidad.

En la lavadora recupero la gracia santificante

y me dura menos que una galleta.

73

La calidad de vida en el purgatorio

es vil, seca, costrosa y soporífera.

La monotonía es una vergüenza insostenible.

Yo estaba en estado de gracia casi todo el año,

mas una repentina muerte me sorprendió mal parado.

Estoy en el pleno escobillado de mi alma,

tal vez en el otro milenio me den el beneficio

de la salida dominical o el de la reclusión nocturna.

Combatimos el ocio con naipes invisibles.

74

Fui al bautisterio emperifollado,

sin fe y sin conocimiento de la causa.

Con mi boca callada y algo dormido,

salí de ahí agraciado, redimido.

La luz de Cristo brilla sobre mí,

aunque ignoro quien es Cristo y su luz.

Mi alma ahora está en un estado santo,

el próximo año pronunciaré la palabra mamá.

Antes de bautizarme era un santo,

antes de bautizarme era un alma salvada.

Después del bautismo soy un santo,

después del bautismo soy un alma salvada.

75

El bautismo no libera al bebé

de las miserias humanas,

de las mentiras y pasiones,

de la inclinación fija a pecar.

El bautismo no roza el pecado adánico.

76

Si un infante moribundo

no alcanza a ser bautizado

porque el bólido del cura quedó en panne

y con el nerviosismo todos se congelaron,

ese bebé no ingresará al cielo porque

“sin bautismo no hay salvación”.

77

La gracia proviene en un cien por ciento de Dios,

no de un sacramento o de una buena obra.

Es Dios quien aumenta la gracia,

no las buenas obras, no los ritos.

La gracia es totalmente divina, no humana.

El estado de gracia depende de Cristo,

de la fe en Cristo, de la perseverancia en Cristo,

no de la iglesia, no de los rituales.

78

El meteoro es un chiche

intoxicado por un glamour sin karaokes.

La piedra negra se acicala;

muchos dan siete vueltas alrededor de la kaaba

en una dirección, empolvados y circunspectos.

Terminada la caminata se elevan,

golpean a las mujeres desobedientes,

castigan duramente a los homosexuales,

escupen sobre los ateos,

rezando rakas,

bajo la farola del Clemente,

besando la piedra negra,

cumpliendo con el quinto pilar.

Es hermoso apreciar como lapidan

a ese diablo externo.

79

Soltero me ordené,

soltero me desordené.

Me apegué a la fe,

la fe se despegó de mí.

Corrí tras la castidad,

me aburrí de correr.

Los pensamientos sexuales me apalean;

intenté mantener la compostura.

El celibato los demuele a todos.

Algunos sobreviven, acompañados.

80

Ese pecado que te fascina

y que a Dios enfada tanto

es el primero que caerá

en la batalla de la santificación.

No le postergarás ni le esquivarás

cuando te pongas la pintura de guerra,

porque es el centro gravitacional

de tu hiperbólica perdición.

81

Esa risa loca

que egresa de tu boca,

que se esparce libremente

y que no logras contener.

Son carcajadas rimbombantes y estruendosas

que se escuchan desde lejos con nitidez.

Son tan llamativas y ampulosas

que decoran casi una hectárea.

Tu alegría es una bomba

que detona espontáneamente;

que todo lo domina, lo ilumina,

con esa inconfundible sonoridad.

Cada poro tuyo se repleta de hilaridad,

todo tu ser se deleita vehementemente.

Tus risotadas son una sirena

que poseen un eco que todo lo remece.

82

A cualquiera le pasa,

en un día y hora insospechados,

sin intolerancias ni desvaríos.

De todo sucede, todo acontece;

y si soy parte de un reparto

en la desventura que comparecerá,

no culparé a ese ángel de la guarda

que ya ni me habla.

83

Ante Pavelic, el Adolfo Hitler de Croacia,

se cansó de tomarse fotografías con obispos, sacerdotes y monjas. Este tirano papista fue el único capaz de empalidecer y superar en crueldad a la gestapo romana, en varias oportunidades. Se entrevistó con el Romano Pontífice, cardenales y obispos. Este sangriento dictador croata nazi recibió el apoyo y plegarias del clero católico, hasta el punto de que sacerdotes se convirtieron en asesinos píos de ortodoxos y serbios, con la venia sutil de la Santa Sede. Es que en esa época el vicario de Cristo y los obispos croatas no practicaban el ecumenismo con la iglesia ortodoxa. Preferían remitirlos al purgatorio por la vía rápida. Para el arzobispo no existía diferencia entre una hostia y un máuser. Al enemigo se le combate sin escrúpulos. En el campo de concentración de Jasenovac, los niños eran entregados a Francisco de Asís, antes de morir de inanición. Ante Pavelic está entre los genocidas más ilustres e inspirados de la fe católica romana; fue el más sacramentado. Es un icono.

84

El que se une al catolicismo prácticamente

asegura la condenación de su alma.

No más preocupaciones ni dudas.

Se acabó el tic nervioso

y esa inquietud con el más allá.

La seguridad que ofrece Roma es fuera de serie.

85

La nada transitaba por ningún lado

paseando a su perro

y repentinamente se puso imaginativa y ¡boom!,

emergió el hidrógeno, el helio, el cactus,

el sistema nervioso, la truhanería y la fe.

Intentando encarrilar a la humanidad derrumbada

la nada nos ha abastecido

de cientos de disímiles profetas y lumbreras.

86

Cada vez que nuestro delantero convierte un gol, le reparte besos a casi todos sus compañeros, con abrazos efusivos y miradas tiernas. Cuando es goleada el equipo es un turrón de miel. Antes de entrar al campo de juego algunos futbolistas se dan los besos de la buena suerte. Con su pulsera, collar y el pelo largo alborotado al viento, firma autógrafos y se toma fotografías con los hinchas. Las tocaciones sensuales como las palmadas en el trasero son pocas. Lo que sobra en la plantilla es el afecto, los aretes y la dulzura. Los niños imitan a sus ídolos, con afán.

87

El otro milenio inventé a un dios que asusta y los somete a todos, y que me hace escalar socialmente. Yo soy el vicepresidente de ese dios, su confidente, su garganta y parte cardinal de su plan. Todos los peatones me felicitan por mi ingenio. Controlo políticamente a docenas de países. Soy un abusador a piacere, un proclamado del sol. Este dios me habla a mí nomás.



FIN


Mi huesera
http://mihuesera.blogspot.com


De la antología “Las sotanas de Satán”
http://lassotanasdesatan.blogspot.com



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